“Arropan” a mexicano ilegal que quiere deportar Donald Trump

Catalino Guerrero tiene el apoyo de toda su comunidad cuando se reunió con autoridades federales que buscan deportarlo aún sin tener antecedentes penales

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Catalino Guerrero, center left, stands with U.S. Sen. Bob Menendez, left, and Newark Archbishop Cardinal Joseph Tobin, center right, during a rally outside of the Peter Rodino Federal Building before attending an immigration hearing, Friday, March 10, 2017, in Newark, N.J. Guerrero, who arrived in the U.S. illegally in 1991, is facing deportation. Organizers claim he is an upstanding citizen and should not be deported. (AP Photo/Julio Cortez)

Un mexicano ilegal originario de Puebla está en la mira del presidente Donald Trump para deportarlo… pero su comunidad lo tiene bien blindado.

Este viernes, cuando Catalino Guerrero acudió con las autoridades federales de inmigración de Nueva Jersey para saber su destino recibió un masivo apoyo de su comunidad.

Y la presión le dio un respiro: le concedieron una extensión de 60 días de permanencia en Estados Unidos.

El arzobispo de Newark, Joseph Tobin, líder de la Arquidiócesis más grande del estado, encabezó una concentración en su apoyo.

“(Guerrero) da un rostro a lo que muchas veces es tratado como estadísticas o demonios”, dijo Tobin, consignaron agencias informativas.

Además de otros representantes del clero, también llegaron en su apoyo mexicanos y el senador demócrata Bob Menéndez.

El demócrata comentó que espera que el caso de este mexicano y otros similares apresuren una reforma migratoria.

“Espero que el Presidente Trump esté viendo porque Catalino Guerrero no es un ‘bad hombre’”, agregó el legislador. “Él es un hombre bueno y decente”.

Los activistas dicen que Guerrero, de 59 años, llegó a Estados Unidos procedente de Puebla sin documentos migratorios en 1991 y ha trabajado desde entonces, es dueño de su casa y no tiene antecedentes delictivos.

Según el Facebook Stand With Catalino, el mexicano lleva 25 años en Estados Unidos, tiene cuatro nietos y es miembro de la parroquia St. Augustine de Union City en Nueva Jersey.

El portal NJ.com publicó que la Administración Obama le ordenó ser deportado, pero repetidamente le concedió suspensiones porque él no representa una amenaza a Estados Unidos.

De acuerdo con The New Jersey Star Ledger, Guerrero sufrió un accidente cerebrovascular, por lo cual usa bastón, y tiene diabetes tipo 2.

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