Llegan a su destino… pero falta el segundo bloque que pasará por Guanajuato

Tras más de 900 kilómetros de recorrido, las cuatro megacalderas llegan a la refinería de Tula, Hidalgo. Es uno de las 10 más grandes maniobras de la historia

0
827

Finalmente llegan a su destino las cuatro megacalderas: la refinería de Tula, Hidalgo.

De acuerdo con el diario Reforma, las cuatro megaestructuras de 600 toneladas de peso, 10.2 metros de diámetro y 41.4 metros de longitud culminan su recorrido que inició en el puerto de Altamira, Tamaulipas, para un total 900 kilómetros.

Fue el 27 de febrero del 2016 cuando estas estructuras, conocidas también como tanques de coque, partieron desde ese puerto tamaulipeco una vez que arribaron procedentes de Avilés, España.

Se trata de los tanques más grandes jamás adquiridos por Petróleos Mexicanos (Pemex) y servirán para la producción de gasolina, diésel, turbosina y coque, el cual es un producto residual utilizado en la industria cementera.

Pero también es uno de los mayores retos en la historia del transporte en el mundo. Según Reforma, desde hace más de un año, un equipo de 100 personas de la empresa Pesado Transport ha circulado por las carreteras de Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro y Estado de México con las cuatro megacalderas.

Su traslado, dijo a Reforma Leonardo Cornejo, subdirector de Proyectos Industriales de Pemex, “es una de las mayores maniobras de logística de los traslados de equipos a nivel internacional. Está reconocida dentro de las 10 maniobras de logística de mayor envergadura”, dijo el directivo a Reforma.

Según datos de Pemex, el equipo de traslado tuvo que mover mil 506 obstáculos, desde cables de baja tensión, letreros de señalización y barreras de contención, hasta pasos peatonales y puentes vehiculares levantados por grúas.

Lo más peligroso, dijeron expertos a Reforma, es la inclinación de la carretera: si la plataforma se ladea más de siete grados, la estructura cilíndrica de 565 toneladas que transportan se rodaría irremediablemente y aplastaría todo lo que encuentre a su paso.

Para su traslado se debieron obtener permisos de distintas autoridades, tanto locales como federales.

Alma Acuña, responsable del traslado en campo por parte de la empresa Pesado Transport, explicó a Reforma que la mayor parte de los trayectos se hizo en horarios nocturnos para evitar afectaciones al tránsito local.

Así como van desmontando estructuras como puentes, semáforos o señalizaciones, las cuadrillas de trabajadores las van recolocando, porque el compromiso fue no afectar la infraestructura vial, explicó la directiva de Pesado Transport a Reforma.

Solo han tenido un percance: la ponchadura de unas 30 llantas.

Según el diario El Financiero, falta un segundo bloque que partirá en mayo.

(Foto: Policía Federal)

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Ingrese su nombre aquí