Los riesgos están presentes en la mitad del país. Entre 50 y 60 millones de personas, es decir, casi la mitad de la población del país, viven en zonas de riesgo sísmico, indica Carlos Valdés González, director general del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).

De acuerdo con un reporte publicado por el diario Excélsior, Valdés González advirtió que la sismicidad se registra como importante en 13 entidades de la República Mexicana.

“El peligro se da en los estados de Colima, Jalisco, Michoacán, Querétaro, Hidalgo, México, Veracruz, Guerrero, Morelos, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Tabasco. Estamos (hablando) de entre 50 o 60 millones de habitantes que están expuestos al fenómeno sísmico”, alertó.

Asimismo, el Banco Mundial señala que, en el contexto internacional, México está expuesto a diversos riesgos y ocupa la posición número 23, de entre los países con mayor riesgo catastrófico ante sismos, huracanes y otros fenómenos naturales.

Alrededor de 60 millones de mexicanos, es decir, casi la mitad de la población, se encuentra en riesgo sísmico, afirmó Carlos Valdés González, director general del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).

“La sismicidad importante en el territorio nacional se da en donde se encuentran los estados de Colima, Jalisco, la parte de Michoacán, Querétaro, Hidalgo, México, Veracruz, y de ahí hacia abajo, los estados de Guerrero, Morelos, Puebla, Oaxaca, Chiapas, inclusive Tabasco. Es decir, hay una población de entre 50 o 60 millones de habitantes que están vulnerables ante el fenómeno sísmico”, alertó el especialista, según la nota de Excélsior.

El mapa de riesgos muestra que Guanajuato está colocado en la categoría de “riesgo bajo”.

Nuestro país está expuesto a diversos riesgos; de acuerdo con el Banco Mundial, en el contexto internacional México ocupa la posición número 23 con mayor riesgo catastrófico ante fenómenos naturales.

De inicio, es prudente destacar la diferencia entre fenómenos naturales, como son los sismos, los huracanes, las inundaciones y otros, a diferencia de los desastres, que son ocasionados por la vulnerabilidad de los asentamientos humanos y de la infraestructura dice la información de Excélsior.

Hay que recordar que los sismos más destructivos que se han registrado en la Ciudad de México alcanzaron magnitudes de 8.1 y 7.6 el 19 y 20 de septiembre, respectivamente, del año de 1985.

En la República mexicana, los más recientes movimientos telúricos fueron del 7 de septiembre con epicentro a 133 kilómetros al suroeste de Pijijiapan, Chiapas, con una magnitud de 8.2, y el ocurrido el 19 de septiembre, también de este año, con epicentro a 12 kilómetros al sureste de Axochiapan, Morelos, de magnitud 7.1, obliga a voltear la mirada hacia las instituciones especializadas en la materia, en búsqueda de orientación sobre las medidas adecuadas para atemperar los efectos de este tipo de fenómenos.

OTROS FENÓMENOS

En la entrevista publicada en Excélsior, Carlos Valdés González, director del Cenapred, apunta que “otras regiones del país a las que no afectan con la misma frecuencia e intensidad los fenómenos sísmicos, los perturba en su vida cotidiana otros fenómenos naturales como los huracanes”.

Hay que acordarnos de la península de Yucatán, nada más hablando de septiembre: tuvimos a la tormenta de Harvey, tuvimos a la tormenta Katia, estacionada frente a Veracruz; después hubo la tormenta Max, que estaba cerca de Guerrero y Oaxaca; la tormenta Pinal, que salió de Guerrero y fue pasando frente a Michoacán, a Colima, Jalisco, Nayarit y finalmente se desintegró en Sinaloa. Y la tormenta Lidia al término de agosto, en donde va cruzando toda la parte occidental de Baja California Sur y pasa cerca de Baja California Norte”, puntualizó.

A lo anterior hay que agregar las temperaturas extremas de frío o calor, entre otros fenómenos, por lo que el director del Cenapred exhortó a la población a interesarse y conocer mejor nuestro país sobre los fenómenos a que está expuesta mayormente cada región y las acciones de carácter preventivo que debemos adoptar para evitar que la presencia de estos fenómenos se convierta en desastres.

Una herramienta muy útil, indicó, es el Atlas Nacional de Riesgos (www.atlasnacionalderiesgos.gob.mx), donde se pueden conocer de manera más puntual los peligros a que están expuestas las diferentes regiones y entidades federativas del país.

(Fotos: Tomadas de www.excelsior.com.mx)

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