Spider-Man: Lejos de Casa

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¿La Mejor Cinta del Arácnido?

Quiero comenzar con dos preguntas que me planteé al terminar la proyección:

1.- ¿Es un buen cierre para la saga del infinito? R: No.

2.- ¿Es una buena secuela? R: Más o menos.

Tomando en cuenta estas dos cuestiones, voy a llevar a cabo el análisis de la película del trepamuros.

La incursión del joven Parker al MCU fue forzada e injustificada en Capitán América: Guerra Civil (Captain America: Civil War, Anthony & Joe Russo, 2016), ya que si su mamá Sony lo dejó salir a jugar, debían aprovechar al personaje aunque narrativamente no se lograba absolutamente nada. Después tuvo una cinta buena en 2017 (Spider-Man: Homecoming, Jon Watts) en la cual se nos presentó una nueva versión del joven lanza redes, donde el tío Ben pasó a convertirse en un genio, millonario, playboy y filántropo.

Tony Stark ya cargaba con todo un Universo Cinematográfico, a esto se le sumó un adolescente mordido por una araña radioactiva, lo que convirtió a Iron Man en la figura paterna y guía de un súper héroe novato que no sabe que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

La amenaza de Thanos hizo que la trayectoria audiovisual de Marvel llegara a su clímax con Los Vengadores: Infinity War (Avengers: Infinity War, Anthony & Joe Russo, 2018), cinta en la que se vuelve a ver al amistoso vecino, solo que resultó víctima del Bleep del villano morado. Por último, Endgame (Avengers: Endgame, Anthony & Joe Russo, 2019) trajo de vuelta a Peter – junto con la mitad del universo – para una batalla épica que concluyó con la muerte por contrato del personaje interpretado por Robert Downey Jr.

Después de este breve relato, Parker (que peleó contra el Capitán América, Winter Soldier, Falcon,  Ant-Man, Hawk-Eye y Scarlet-Witch, en el espacio contra el mismo Thanos, murió y volvió para una pelea campal contra el ejército del titán loco) debería contar con una especie de evolución o arco emocional, ¿cierto? Pues no fue así, sigue estando en el punto en el que se quedó después de Homecoming.

Además, esta película, a pesar de ser el cierre de una etapa, no se siente como tal. La forma en la que la productora vendía Spider-Man: Lejos de Casa (Spider-Man: Far From Home, Jon Watts, 2019) era como una especie de epílogo en el cual culminaba una época de cine de súper héroes, sin embargo, solo se presentó una película post Thanos, post Tony Stark en la que se sigue intentando forzar la idea de que todo debe girar sobre el hombre de hierro.

Con una introducción un tanto inquietante, aparece Misterio como un posible héroe con toques de Dr. Strange, lo que da paso a una narración de las consecuencias de la reaparición de la mitad de personas que fueron víctimas del chasquido del villano de Infinity War. Si bien justifica de una manera chusca el retorno de todos después de cinco años, solamente parece un parche a un error argumental planteado en Endgame, una solución simple a algo que pudo ser mucho mayor, si ya mostraste que la gente seguía traumada después del tiempo transcurrido, la solución aportaba todo una continuación para dar un soporte a ese trauma; el poder dramático con el que se contaba solo quedó en un simple ‘Bleep’.

Los personajes secundarios tienen una intención meramente caricaturesca o de relleno con la finalidad de reforzar los chistes a los que nos tiene acostumbrados Marvel, pero en esta ocasión, muchos se sienten todavía mucho más baratos, ya que, por ejemplo, los maestros son tan absurdos y cuentan con una falta de personalidad tal que son fastidiosos y solo son utilizados para guiar al grupo de estudiantes a los lugares que necesitan estar para que se desarrolle la historia.

Con la finalidad de sorprender al público y de renovar al personaje, en Homecoming se presentó a una MJ cuyas iniciales, en lugar de significar Mary Jane, abreviaban Michelle Jones. En lo personal, me pareció algo agradable, ya que no estoy en contra de las reinvenciones de los personajes. Lo único que me resulta complicado, es que la relación entre Peter y Michelle no se siente muy natural y es entendible que la intención es sentir el nerviosismo del primer amor, pero aquí se siente un tanto obligada, ya que no hay momentos en los que se muestre el motivo del afecto que se manifiesta entre los personajes. Algo positivo en cuanto a esta relación es la reacción de MJ a columpiarse junto con Spider-Man, ya que, al resultarle algo desagradable, rompió por completo lo que las parejas del enmascarado habían hecho anteriormente y puede manifestarse en un futuro como un elemento a utilizar en la relación.

Ahora, lo que me generó principal confusión para realizar esta crítica (éste es mi tercer intento) es que hay cosas que me generaron mucho ruido y que me desconectaron de la cinta, pero tiene cuestiones bastante buenas, las cuales detallaré a continuación.

Tom Holland sigue siendo un excelente candidato para interpretar al arácnido y a Peter Parker (porque hay que tomar en cuenta que, al encarnar a un súper héroe, es importante desarrollar a la identidad secreta y al alter ego). De verdad presenta un adolescente a quien los súper poderes le llegaron de sorpresa y lo que quiere es ser un joven normal con una vida normal. Lo que nos regresa al punto con el que se inició este escrito, tomando en cuenta esto, nos permite explicar mejor que como secuela es un trabajo respetable, sin embargo, después de haber vivido todo lo que ha vivido, su psicología debería ser más compleja que unas lágrimas por Tony Stark.

El villano es bueno, dejando a un lado que es una consecuencia de Anthony, es un personaje con un buen plan. Al principio resulta extraño que solo busca eliminar a las amenazas con simples disparos, pero es bueno. No sorprende que Misterio no es quien decía ser, todos lo veíamos venir, pero aun así logra un gran trabajo. El que haya hablado de un multiverso que al final resultaba ser solo una gran mentira podría decepcionar a la gente, pero no del todo, ya que, si esperas un multiverso, ya se trabajó en él en las demás películas, lo dijo Dr. Strange en Infiniti War y fue la forma en la que consiguieron las gemas del infinito, porque recuerden, no viajaron en el tiempo. (Además es un buen easter egg el que hayan mencionado la tierra 616)

De los más hermoso que tuvo Far From Home, fue la secuencia de la primera pelea entre Spidey y Quentin Beck. Realmente te mete en una fantasía que juega con tu mente. Ver cada detalle y saber que todo es una ilusión y que fuera de esa ilusión existe un mundo real amenazando, hace que se genere una tensión lograda en muy pocas ocasiones en las películas de Marvel. A pesar de que el momento en que vuelve a aparecer Nick Fury es predecible e intentas advertir al arácnido, aun así logra el suspenso necesario. Además, el cierre de este momento, el impacto del tren, sí fue real y eso sí fue sorpresivo.

Es momento de dar un salto hasta el final de la película: las escenas post créditos. Ambas aportan un impulso a lo que va a ocurrir en un futuro. Si bien no se ha presentado como tal lo que ocurrirá en la siguiente etapa, se plantea, en la segunda, lo que (yo y otras personas creen) podrá llegar a convertirse en la adaptación de la agencia conocida como S.W.O.R.D. (Sentient World Observation and Response Department – Encargada de cuidar al mundo de las amenazas extraterrestres).

Sin embargo, la que llamó más la atención, fue en la que aparece nuevamente Misterio (quien agradecería que siguiese vivo, para que después aparezca en los seis siniestros) y revela el más grande secreto del Hombre Araña: su identidad. Esto se convierte en algo sumamente relevante, ya que en la versión impresa, Parker es uno de los personajes que más cuidan que su vida personal no se mezcle con su vida profesional, además, en la contraparte de life action es solo un adolescente que deberá luchar con esta situación. Lo único que me desagradó de esta secuencia final, fue que me pareció un poco a la escena final de Iron Man (Jon Favreau, 2008) en la cual Tony revela que es el hombre debajo del traje de metal; sin embargo, esto no le quita el potencial de lo que pudiese llegar ocurrir. Y para culminar, J.K. Simmons volvió a su personaje de J. Jonah Jameson… aunque su cabello no reapareció.

Marvel, me dirijo a ti en este último párrafo, ya para culminar esta redacción, quiero plantear lo siguiente: ¿Qué fue del amor que teníamos en un principio? ¿Qué nos pasó? ¿Fue la costumbre tal vez? ¿La monotonía? Siento que deberíamos darnos un respiro, hacer cosas nuevas, probar nuevos aires. Mi cariño sigue ahí, hay que trabajar en NOSOTROS.