El matrimonio tuvo el fin de semana más estresante de sus carreras. Irma Eréndira Sandoval, titular de la Secretaría de la Función Pública, y su esposo, el académico de la UNAM y propagandista de la Cuarta Transformación, John Ackerman, fueron exhibidos en un reportaje periodístico que documentó que ambos son dueños de seis propiedades con un valor aproximado de 60 millones de pesos, lo cual fue omitido en la declaración patrimonial de la primera.

El portal Latinus dio a conocer que el matrimonio compró de contado seis casas en tal solo nueve años, además de que recibieron del gobierno de la Ciudad de México un terreno “de regalo”.

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Sandoval, quien ha sido sometida a una serie de cuestionamientos debido a su postura y exoneración de Manuel Bartlett, director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a quien también se le documentaron más de un medio centenar de propiedades, no consideró en su declaración patrimonial obligatoria de servidores públicos estas propiedades.

A su vez, Ackerman, conocido principalmente por defender al gobierno federal y asumir posturas que rayan en el fanatismo, estalló en furia por las propiedades exhibidas y anunció que demandará al medio electrónico y a su director, Carlos Loret de Mola.

Desde el mismo fin de semana, miles de usuarios en redes sociales comenzaron a pedir la renuncia de Ackerman, quien es periodista y académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al Comité Técnico del Instituto Nacional Electoral (INE), tras haberse dado a conocer el ocultamiento de sus patrimonios.

El destape de las propiedades no solo revolcó las aguas en la esfera política inmediata de ambas figuras públicas, también indignó a cientos de mexicanos que aseguraron que las inclinaciones políticas de Ackerman lo vuelven imparcial en su puesto como integrante del Comité y los volvieron tendencia número uno en Twitter, consignó el portal Infobae.

Además, el reportaje que reveló su patrimonio generó fuertes críticas para él y Eréndira Sandoval que han denunciado la publicación como una violación de su privacidad, además de tacharla de ilegal por mostrar la dirección y apariencia del domicilio.

Ackerman aseguró también que “no estamos obligados a explicarle nada a nadie con respecto al patrimonio privado que alcanzamos a construir con gran esfuerzo, y con las generosas aportaciones de nuestros familiares, antes de que Irma Eréndira ocupara cargo público alguno”.

Esta declaración hizo que los mexicanos comenzaran a buscar en sus publicaciones de Twitter, aquellas en las que aseguraba la urgencia de que se transparentara el origen de las donaciones de los funcionarios y una del 2015 en la que sentenció que aquellos políticos que no fueran capaces de publicitar sus propiedades deberían renunciar.

Por otro lado, Ackerman aseguró que tomaría acciones legales en contra de Latinus, el medio que publicó dicha información de sus propiedades. Aseguró que el reportaje presenta de manera engañosa los datos, pues recurre a imágenes que no corresponden con la realidad y que “ofrece interpretaciones fantasiosas sobre el origen de los bienes”.

El acceso que tuvo el medio supuestamente fue ilegal, de acuerdo con el comunicador que argumentó que la Declaración Patrimonial es de carácter privado.

Las demandas que aseguró que interpondrá se presentarán tanto en Estados Unidos como en México y tendrán por objetivo el castigo para las personas que filtraron y divulgaron los documentos con datos personales.

Entre otras cosas, el reportaje titulado “El regalazo para Irma Eréndira” señaló que el precio total del patrimonio de la funcionaria ascendería hasta los 60 millones de pesos, de acuerdo con las cotizaciones del mercado actual.

El portal dirigido por Loret de Mola defendió su derecho a la libertad de expresión luego de una gran cantidad de ataques en redes sociales y por parte de funcionarios de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, añadió el recuento de Infobae.

El medio destacó que aunque muchos expresaron sus solidaridad “nadie desmintió lo publicado” y aseguró que permitirá el derecho de réplica por parte de los involucrados para generar un diálogo entre la plataforma y los implicados.

En cuanto a la supuesta ilegalidad de las acusaciones, hizo hincapié en que el reportaje se basa en Registro Público de la Propiedad de la Ciudad de México y de Morelos, las declaraciones patrimoniales de Sandoval Ballesteros y de los puestos que ha tenido.

LAS PROPIEDADES

En el reportaje, se indica que cinco de las casas fueron compradas al contado en tan sólo nueve años, siendo ella y su esposo investigadores de la UNAM, con salario de académicos.

La sexta propiedad, según el reportaje, se trató de la cesión de un terreno de 253 metros cuadrados en 2007 por parte del entonces Gobierno del Distrito Federal. Un “regalazo”, que actualmente está valuado en seis millones de pesos, en la calle de Amatl, en Pedregal de Santo Domingo.

El predio fue cedido a Sandoval 13 años después de que el Departamento del Distrito Federal lo escriturara como propio. Actualmente tiene 300 metros cuadrados de construcción.

Según su declaración patrimonial, entre 2004 y 2013 el matrimonio compró los 5 inmuebles y que suman 9 millones 255 mil pesos, sin embargo, los tabuladores de precios arrojan otros datos.

“Sus departamentos y casas se encuentran en zonas de alta plusvalía de la Ciudad de México y Tepoztlán, Morelos”, dice la pieza periodística.

En 2007, la familia ya tenía una casa en la delegación Coyoacán por la que pagó 4 millones de pesos, que ahora está valuada en unos 20 millones de pesos.

Otra de las propiedades es un departamento de 126 metros cuadrados en la delegación Benito Juárez, por el que pagaron un millón 60 mil pesos y que ahora vale 5 millones de pesos.

La casa de Tepoztlán se pagó en 2 millones de pesos y hoy vale 22 millones de pesos.

(Fotos: Tomada de El Universal e Infobae)

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